Cierran rutas delictivas en la México-Puebla; reactivan arcos de seguridad
El Gobierno de Puebla anunció la inhabilitación de seis tramos carreteros entre Río Frío y Esperanza utilizados por grupos criminales. Se reactivarán seis arcos de seguridad en la autopista México-Puebla para reforzar la vigilancia.
Como parte de una estrategia de seguridad coordinada entre autoridades federales, estatales y municipales, el Gobierno de Puebla anunció la inhabilitación de seis tramos carreteros sobre la autopista México–Puebla, ubicados entre Río Frío y Esperanza, identificados como puntos de operación para grupos delictivos.
El anuncio fue realizado durante la visita del gobernador Alejandro Armenta al municipio de San Martín Texmelucan, donde inauguró la nueva compañía de la Guardia Nacional, acompañado por el comandante estatal de la corporación, Javier Mandujano Acevedo. Esta instalación forma parte de los esfuerzos de despliegue territorial en la región y está bajo jurisdicción de la Secretaría de la Defensa Nacional.
La Secretaría de Seguridad Pública estatal, a cargo de Francisco Sánchez González, informó que los accesos detectados como puntos críticos son: Río Frío, San Martín Texmelucan, San Miguel Xoxtla, Huejotzingo y Esperanza. En estos sitios se ejecutarán obras de excavación de hasta dos metros de profundidad, con el objetivo de volverlos intransitables y evitar su uso por organizaciones criminales.
Estas acciones fueron discutidas y avaladas en la mesa de seguridad celebrada el 21 de julio, con participación de representantes de los tres niveles de gobierno. De acuerdo con las autoridades, el sector empresarial también manifestó su respaldo a la medida.
Además, la Secretaría de Seguridad Pública anunció la reactivación de seis arcos de seguridad instalados durante el sexenio de Rafael Moreno Valle, que habían permanecido inoperantes por falta de equipo y tecnología. Esta infraestructura fue objeto de rehabilitación en 2023, como parte de un programa impulsado por el exgobernador Sergio Salomón Céspedes Peregrina, con una inversión de 300 millones de pesos.
Con estas acciones, el gobierno estatal busca reforzar la seguridad en uno de los corredores carreteros más transitados y estratégicos del país, que conecta con los estados de Oaxaca y Veracruz hacia el sur y sureste de México, reportó Informe 96 de Cadena IN.