Protocolo Alba elimina la espera en casos de desaparición de mujeres
En Informe 96, el Departamento de Servicios Jurídico Asistenciales SEDIF explicó que la activación inmediata del mecanismo coordina instituciones para localizar a mujeres, niñas y adolescentes.
El Protocolo Alba establece la búsqueda inmediata de mujeres, niñas y adolescentes desaparecidas, mediante la coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales, informó Armando Aguayo, jefe del Departamento de Servicios Jurídico Asistenciales del Sistema Estatal DIF, durante una entrevista en Informe 96 de Cadena IN.
El funcionario explicó que este mecanismo surgió en 2003 en Ciudad Juárez, Chihuahua, como respuesta a las desapariciones de mujeres y a la necesidad de iniciar las labores de localización desde las primeras horas, consideradas fundamentales para incrementar las posibilidades de encontrarlas.
Precisó que, una vez presentada la denuncia por desaparición, las fiscalías están obligadas a activar de inmediato el protocolo e iniciar las acciones de búsqueda, sin que sea necesario esperar un plazo determinado, como ocurría anteriormente.
Aclaró que el Protocolo Alba está dirigido exclusivamente a mujeres, niñas y adolescentes, mientras que la Alerta Amber se aplica en casos de desaparición de menores de edad. Añadió que este mecanismo también busca prevenir delitos asociados a las desapariciones, como la trata de personas y el secuestro.
Indicó que los familiares pueden acudir directamente a la Fiscalía General del Estado o a la Comisión de Búsqueda de Personas para presentar el reporte. En caso de no poder hacerlo de inmediato, también es posible solicitar la activación del protocolo a través del número de emergencias 911.
Aguayo señaló que el Protocolo Alba opera mediante un comité interinstitucional encabezado por la Fiscalía General del Estado, en el que participan la Comisión de Búsqueda de Personas, las secretarías de Seguridad Pública, Salud y Educación, así como el Sistema Estatal DIF y los DIF municipales.
En el caso del DIF, explicó que brinda orientación jurídica a las personas que reportan la desaparición de una mujer, niña o adolescente y, de ser necesario, las acompaña para presentar la denuncia correspondiente ante la Fiscalía y facilitar la activación inmediata del protocolo.
Finalmente, destacó que la participación de las instituciones educativas también resulta relevante, ya que en diversos casos las escuelas son los primeros lugares donde los familiares buscan información al detectar una desaparición, lo que permite canalizar oportunamente los reportes hacia las autoridades competentes.